Los Juegos de Simulación son otra de las Técnicas Didácticas Activas que se vienen utilizando en procesos formativos muy diversos. Podemos definir los mismos como “reproducciones simplificadas de la vida real en las que se elimina la mayor parte de la información irrelevante, se secuencian las fases y se permite a los aprendices ser los verdaderos actores de la situación, enfrentándose a la necesidad de tomar decisiones y valorar sus resultados” (Martín, 1983).
Como se puede derivar de la definición anterior, esta técnica es muy adecuada para llevar al aula situaciones problémicas del entorno que requieren análisis y toma de decisiones; en algunos casos, además, conviene utilizar esta técnica para hacer accesible a los aprendices una determinada temática, situación o problema que es difícilmente abordable por ellos debido a su complejidad, peligrosidad… En los Juegos de Simulación, “la situación se resuelve a partir de la representación de una serie de papeles o roles que adopta el alumnado. La interpretación de estos papeles se hace en base a una serie de reglas de juego y al perfil que se ha definido para cada personaje” (Carrera y otros, 2006). En función de cómo se configuren las normas, los roles y los objetivos del juego, éste puede ser de orientación cerrada o abierta. Es cerrado cuando ha sido definido externamente en su totalidad, o sea, los aprendices deben jugarlo siguiendo todas las delimitaciones establecidas por sus creadores. En cambio si el juego es abierto los aprendices mientras juegan definen también el juego pues son ellos mismos quienes a partir de muy pocas indicaciones perfilan los personajes, establecen reglas y condiciones e, incluso, modifican la estructura del juego.
Los Juegos de Simulación, al igual que el resto de técnicas didácticas, deben ser diseñados y planificados en función de los objetivos/competencias que se pretende que desarrollen los aprendices. Ello requiere que los mismos se ubiquen en el contexto de una determinada Estructura Curricular, y se desarrollen en el momento oportuno en función de las finalidades pretendidas.
En este sentido, Carrera y otros (2006) plantean la posibilidad de uso de los Juegos de Simulación en tres grandes momentos, al inicio de una secuencia de aprendizaje, durante el desarrollo de la misma, o al finalizar dicho proceso.
Aunque no existe una secuencia única en la aplicación de la técnica, pues depende del juego mismo, sí que con carácter general pueden señalarse las siguientes fases que están siempre presentes en todos los Juegos de Simulación:
JUEGOS DE SIMULACIÓN
Descripción
Los Juegos de Simulación son otra de las Técnicas Didácticas Activas que se vienen utilizando en procesos formativos muy diversos. Podemos definir los mismos como “reproducciones simplificadas de la vida real en las que se elimina la mayor parte de la información irrelevante, se secuencian las fases y se permite a los aprendices ser los verdaderos actores de la situación, enfrentándose a la necesidad de tomar decisiones y valorar sus resultados” (Martín, 1983).
Como se puede derivar de la definición anterior, esta técnica es muy adecuada para llevar al aula situaciones problémicas del entorno que requieren análisis y toma de decisiones; en algunos casos, además, conviene utilizar esta técnica para hacer accesible a los aprendices una determinada temática, situación o problema que es difícilmente abordable por ellos debido a su complejidad, peligrosidad… En los Juegos de Simulación, “la situación se resuelve a partir de la representación de una serie de papeles o roles que adopta el alumnado. La interpretación de estos papeles se hace en base a una serie de reglas de juego y al perfil que se ha definido para cada personaje” (Carrera y otros, 2006). En función de cómo se configuren las normas, los roles y los objetivos del juego, éste puede ser de orientación cerrada o abierta. Es cerrado cuando ha sido definido externamente en su totalidad, o sea, los aprendices deben jugarlo siguiendo todas las delimitaciones establecidas por sus creadores. En cambio si el juego es abierto los aprendices mientras juegan definen también el juego pues son ellos mismos quienes a partir de muy pocas indicaciones perfilan los personajes, establecen reglas y condiciones e, incluso, modifican la estructura del juego.
Los Juegos de Simulación, al igual que el resto de técnicas didácticas, deben ser diseñados y planificados en función de los objetivos/competencias que se pretende que desarrollen los aprendices. Ello requiere que los mismos se ubiquen en el contexto de una determinada Estructura Curricular, y se desarrollen en el momento oportuno en función de las finalidades pretendidas.
En este sentido, Carrera y otros (2006) plantean la posibilidad de uso de los Juegos de Simulación en tres grandes momentos, al inicio de una secuencia de aprendizaje, durante el desarrollo de la misma, o al finalizar dicho proceso.
Aunque no existe una secuencia única en la aplicación de la técnica, pues depende del juego mismo, sí que con carácter general pueden señalarse las siguientes fases que están siempre presentes en todos los Juegos de Simulación: